¿Qué son las hemorroides?

¿Por qué el embarazo causa hemorroides?

¿Tienes algún consejo para las madres que recién han salido de un embarazo?

Prevención de las hemorroides

Tratamiento de las hemorroides



Durante años, Preparation H® ha estado ayudando a las madres que acaban de salir de un embarazo a aliviar el malestar de las hemorroides. Ahora nos gustaría ofrecer algunas ideas y consejos sobre la maternidad.

Los cambios físicos
  • Episiotomía. Si has tenido una episiotomía, tomará unas dos semanas para que los puntos se disuelvan. Sentarse sobre los puntos puede ser incómodo y hasta doloroso. De ser así, prueba sentarte en una almohada inflable o en un cojín de goma en forma de anillo. Tomar baños de asiento una o dos veces al día puede prevenir infecciones, acelerar la cicatrización y aliviar el dolor (un baño de asiento es un baño de agua tibia que cubre sólo las caderas y los glúteos). Durante la evacuación, coloca una almohadilla sanitaria limpia sobre tus puntos. Evita el estreñimiento al llevar una dieta rica en fibras.

  • Pérdida de peso. Posiblemente pierdas entre 7 y 12 libras inmediatamente después del nacimiento de tu bebé (ese es el total del peso del bebé, el fluido amniótico y la placenta). En los días y semanas siguientes, perderás los fluidos en exceso de los tejidos y la circulación (otras 2 ó 3 libras) y el peso de tu útero descenderá de 2 libras a 2 onzas. Sin embargo, por extraño que parezca, aún querrás perder algo de peso. Para esto, sigue una dieta razonable. Las mujeres no-lactantes necesitan entre 1500 y 2000 calorías al día; mientras que las mujeres lactantes necesitan alrededor de 2000-2500 calorías diarias. Evita dietas drásticas. Limita el consumo de grasa a un nivel por debajo del 30% del total de las calorías diarias. Come más carbohidratos, y más frutas y vegetales. Ten cuidado con el tamaño de tus porciones de proteína - las carnes rojas y los quesos significan grasas adicionales.

    Cuenta con que perderás sólo entre 1/2 a 1 libra por semana. Regresar a tu peso normal te llevará varias semanas. Sé paciente, lo lograrás.

  • Haz ejercicios. Si bien debes evitar ejercicios que requieran gran esfuerzo por al menos 6 semanas después de haber dado a luz, debes tratar de reservar unos minutos al día para hacer ejercicios. Los ejercicios son fundamentales para que los músculos del abdomen y del suelo pélvico vuelvan a la normalidad. También ayudan a sentirte con más energía y mantenerse en forma para cuidar de tu bebé.

    Los ejercicios de Kegel

    Éste es un ejercicio muy efectivo y muy fácil para fortalecer los músculos vaginales después del parto. Simplemente aprieta los músculos de tu vagina, como mismo harías si necesitaras detener la orina, mantenlos así por unos segundos y luego relájalos. Repite esta operación varias veces. Es un buen ejercicio ya que nadie, salvo tú, sabe que lo estás haciendo, y puedes hacerlo prácticamente en cualquier momento.

    Ejercicios posparto

    Los ejercicios posparto están específicamente diseñados para ayudar a tu cuerpo a recuperar la forma que tenía antes del embarazo en los días y semanas después del parto. Tu médico o tu enfermera podrían recomendarte uno que se ajuste a tus necesidades.

    Actividad aeróbica

    Una vez que te sientas en condiciones, comienza una actividad aeróbica - ésta puede ayudarte a fortalecer tu resistencia, reducir la grasa de tu cuerpo, aumentar tu autoestima y simplemente hacerte sentir mejor. Elige una actividad que disfrutes y no dejes de practicarla. Correr, montar bicicleta, nadar, caminar y hacer danzas aeróbicas son excelentes actividades. Proponte hacer tres sesiones de ejercicios de 20 minutos cada semana. Cuando estés lista, aumenta la intensidad y duración de los ejercicios.

    Para tener una rutina balanceada, combina los ejercicios aeróbicos con un programa de entrenamiento de ejercicios de fuerza.

    Siempre consulta con tu médico antes de comenzar cualquier dieta, ejercicio o plan para bajar de peso.

Los cambios emocionales
  • La pesadumbre y la depresión posparto. Es normal sentirse deprimida y llorosa durante unos días después de dar a luz; pero si estos síntomas persisten, podrías estar sufriendo una depresión posparto. Los síntomas incluyen insomnio, ansiedad, paranoia y depresión aguda, y no te permitirán cuidar de ti misma o de tu bebé. Si sientes que estás sufriendo una depresión posparto, consúltalo de inmediato con tu médico. La mejor manera de manejar el estrés y las responsabilidades de la maternidad es hablar sobre el asunto. No contar con ayuda podría empeorar tu depresión. Un tratamiento rápido significa una recuperación rápida.

  • Lazos afectivos. La relación con tu bebé empieza en el segundo en que él o ella nace. De ser posible, pide que tú y el padre de tu hijo puedan estar solos con el bebé en la habitación del hospital. Familiarízate con tu bebé por medio del contacto visual y físico.

  • Duerme y descansa. El cansancio es muy común en las mamás después del parto. Duerme y descansa lo suficiente, y sé indulgente contigo misma. Toma tiempo para que tu cuerpo se adapte a no tener un embarazo. Para volver rápido a la normalidad, prueba estos consejos:
    • Si estás cansada, deja lo que estás haciendo y acuéstate con los pies ligeramente elevados con respecto a tu cabeza.
    • Toma una siesta cada vez que tu bebé esté durmiendo.
    • Mantén una dieta balanceada.
    • Bebe mucho líquido.
    • Toma comidas y meriendas que requieran poca preparación como ensaladas, sándwiches, frutas y yogur.
    • Ten a alguien que te ayude en la casa para que puedas descansar durante el día.
    • Desconecta tu teléfono y evita las visitas si no estás en ánimo de socializar.